Ángel de probeta Parte V (La sonrisa de mi bajo vientre)

Ángel de probeta ( origen ). Click aquí.

Ángel de probeta. Parte II ( Las primeras alas ). Click aquí.

Ángel de probeta. Parte III “Esa silla en la que nos tocó esperar”. Click aquí.

Ángel de probeta. Parte IV ( Mi plan B ). Click aquí.

PARTE V ” La sonrisa de mi bajo vientre “.

Cuando decidí tener un hijo por primera vez lo hice por una ilusión o un pensamiento de lo que creía que es tener un hijo. Es imposible saber lo que es un hijo hasta que no lo has tenido. Es imposible saborear ese instante con todas sus consecuencias hasta que no lo sientes. Y cuando hablo de sentirlo no me refiero a verlo, a pegártelo a la piel u olerlo; hablo del día a día. Me refiero a las horas en las que te vas dando cuenta lo que significa y eso no llega en un primer momento de repente.
Tuve a mi bebé por una cesárea programada. La ginecóloga quería controlarlo todo y no asumir ningún tipo de riesgos con todo lo que había pasado. Ella dispuso, yo cedí y se lo agradezco, (gracias Eirini por emocionarte cada vez que nos ves, fuiste las manos de mi ángel de la felicidad). La experiencia fue tan buena que de tener otro hijo me gustaría que fuese en las mismas condiciones. Llegar a las 7 de la mañana a la clínica con el pensamiento de que sabes que vas a conocer el amor más intenso de tu vida. Tuve la suerte de poder saborear ese momento; de poder sonreír y llorar de alegría antes.

En el quirófano todo fue música; caricias de la enfermera más dulce y entregada de la tierra, Verónica ; conversaciones en inglés con la anestesista…Agradezco que los obstetras hablaran en griego y no me enterase de lo que hacían con la piel de mi tripa… Mi experiencia fue perfecta ; de las mejores de mi vida, y eso que hasta entonces me desmayaba cada vez que veía una aguja o un poco de sangre. Fue el masaje más placentero y mágico y lo pasé y me lo hicieron pasar realmente bien.

Cuando pusieron mi bebé llorando encima de mí, estaba feliz, pero no tenía ni idea de lo que sentir. Fue extraño. Quizás muchas compartís conmigo esa sensación de incertidumbre de no saber qué es lo que viene ahora, de no saber quién soy ahora.

Mi marido y yo decidimos vivir ese primer momento solos, disfrutarlo juntos. Luego llamaríamos a la familia para compartir, pero ese momento era nuestro. Cuando me pasaron a la habitación y él esperaba en la puerta nos mirábamos  y nos reíamos preguntándonos ¿lo viste?; parece un sapito!!. Nuestro sapito. La verdad es que era un auténtico sapito que con besos se fue convirtiendo en nuestro príncipe. Todo nuestro cuento de hadas concentrado en un instante; en las miradas dulces de dos enamorados que habían luchado tantos años por conseguir esos minutos tan llenos de amor. Minutos que hoy sé, se alargarán para todo la vida. Minutos que serán eternos en nosotros.

Si hoy me quitasen todos mis recuerdos y me diesen elegir solo uno, sería el momento en el que estuvimos los 3 juntos por primera vez. Podría sobrevivir con esa única sensación. Nunca borraran de mi aquel olor a lluvia que entraba a las nueve y media de la mañana por la ventana semiabierta y la luz blanca que inundaba toda la habitación llena de ellos. LLena de todo su amor del que yo formaba parte. Dos inexpertos llenos de ganas de amar a un diminuto ser que acababan de conocer, eso éramos…

Esa noche no puede dormir. Me habían abierto las entrañas para sacar de mi lo más bonito que tenía que dar y habían remendado mi piel dejando la forma de una sonrisa en mi bajo vientre. Pero tan siquiera el dolor o no poder casi moverme era lo que me quitaba el sueño. Lo que me quitaba el sueño eran las palabras de mi madre explicándome durante años que un hijo es el amor más intenso y más infinito, que es la sensación de amar más potente que sentiría… Y yo, yo me sentía muy mal. ¿Dónde estaba esa sensación tan intensa en mi? . Me sentí la peor madre de la tierra, sentí que no sabía quién era. ¿Cómo era posible que con todo lo que había luchado, con todo lo que había sufrido por llegar a ese momento, no sintiera eso que me describían ?. No encontraba ese amor sobrecogedor que me explicaba mi madre. Lo amaba y lo sentía, pero ¿cómo era posible no sentir todo aquello en su máxima expresión?. Y ahora lo entiendo perfectamente. Hoy sé que se le olvidó explicarme que es un amor mágico porque no deja de crecer, nunca para. Se le olvidó porque sabía que solo yo podía comprender que es como un tren en marcha sin paradas programadas. Es un amor que no puede ser explicado con palabras, que no es impuesto ni forzado, sólo puede nacer del cariño y la dulzura de sus gestos; de las mañanas acumuladas a su lado; de las noches en lo que lo observas cansada dormir. Nace de las primeras lágrimas de verlo al sonreír; de la sensación de vacío de la primera vez que te separas unas horas de él. Es un amor que nace cada día, cuando te vas dando cuenta que tu vida ya no tiene sentido sin el olor de su piel o el brillo de sus ojos. Es un amor puro e infinito, de los de hoy más que ayer y menos que mañana. Pienso en tí bebé y lloro porque no sé cómo es posible merecer tanto amor, tanta felicidad. Contigo bebé, he entendido más que nunca a mi madre, porque no es un amor que nace de llevarlo en el vientre, ni de sufrir el dolor de un parto. No es un amor que nace de ver tus propias facciones reflejadas en él, ni de compartir la misma sangre. Es un amor que simplemente nace del amor, perfectamente.

Lo que sí tuve muy claro cuando te ví es que ahora comprendería muchas cosas, que todas las penas fueron necesarias porque tenías que ser tú. Tres Ángeles se marcharon como tres estrellas para darte tu lugar, quizás alguna estrella más si cuento a mi papá que con su lucha me dio la fuerza para continuar el pedregoso sendero. Todo cobró sentido, tenías que ser tú. El destino había guardado toda su perfección concentrada en tí para yo poder saborearla… Te quiero.

Mil batallas merecen ser lucharas e incluso perdidas por la sola esperanza de la Victoria más eterna… Que todas las lágrimas derramadas , las noches con el alma rota,  solo sirvan para disfrutar del poder que tiene desear algo…

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Gracias por leerme. Comparte si te ha gustado.                           REAL AND PARADISE

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